Un análisis de Oxford Economics advierte que, incluso en escenarios extremos, la producción de crudo de Venezuela tendría un mínimo efecto sobre los precios internacionales.
Pese a contar con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, Venezuela produce actualmente menos de un millón de barriles diarios, una cifra muy por debajo del consumo global, estimado en unos 103 millones de barriles por día. Esta brecha limita de forma estructural la capacidad del país para influir en el mercado internacional, incluso ante cambios políticos o económicos significativos.
Oxford Economics plantea que tanto un escenario negativo como uno positivo tendrían efectos reducidos sobre los precios. Una caída adicional de la producción por bloqueo o intervención tendría poco impacto debido al exceso global, (superávit), mientras que una eventual recuperación sería lenta por décadas de poca inversión.
En el escenario más optimista, la producción podría duplicarse en algunos años, aunque sin alcanzar rápidamente los niveles de los años noventa. El mercado asumió esta realidad este lunes, cuando, tras un repunte inicial, los precios corrigieron al reconocer que Venezuela no puede alterar la oferta global en el corto plazo.
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