A esa conclusión llegan algunos expertos en la controversia que se libra por la Guayana Esequiba; entre otros, tenemos aquí con nosotros al Dr. Abraham Gómez, quien lleva más de 45 años estudiando académicamente este pleito; y nos dice que:
“con las infelices declaraciones del presidente guyanés Irfaan Ali de que ni ahora ni nuca, entregarán ni un centímetro a Venezuela de la zona disputada, uno llega a concluir que no están dispuestos a aceptar la sentencia que tomaría la Corte Internacional de Justicia, en su debida oportunidad, cuando examine, en justo derecho, las pruebas de propiedad que tiene nuestro país, sobre esa extensión territorial”.
Demys Martínez: Parece que ellos están manejando una estrategia de agresión verbal, sin medir las consecuencias.
Abraham Gómez “Exactamente. En los últimos meses han subido el tono confrontacional. Los estamos percibiendo envalentonados y pugnaces a todo cuanto sea referirse al pleito fronterizo. Se sienten, como decimos aquí guapos y apoyados.
D. M: ¿Pero, Guyana tiene algo en qué basarse para que esté asumiendo esa actitud?
A. G: “Absolutamente nada que los respalde para la fase de pruebas, que pronto iniciaremos en ese Alto Tribunal. Sospechamos, como excusa y perdedera de tiempo, que van a volver a pedir que la Corte sentencie que el Laudo Arbitral de París de 1899 es válido y vinculante, que debemos aceptar, y que ya todo fue decidido en ese adefesio jurídico y que por lo tanto califique tal patraña como cosa juzgada”
D.M: Nos lucieron las declaraciones del presidente guyanés como groseras, desconsideradas y que poco les importaría lo que determine esa Corte.
A.G: “Coincido contigo en esa apreciación. Esa expresa e implícita manifestación verbal se conoce en el derecho procesal como desistimiento; es decir, están por la vía de los hechos renunciando a seguir con la acción jurisdiccional que intentaron contra nosotros en el 2018, y que a través de esa demanda se han venido cumpliendo todos los lapsos y fases que tal hecho comporta. Están como abandonando el proceso.; lo cual se podría calificar de temeridad procesal; por cuanto, nunca tuvieron razón de lo que intentaron. Sabían de antemano que nada, ningún documento acreditable u oponible, los respalda; y por eso, van ahora a la fuerza.
D.M Mientras tanto, ¿nosotros si vamos a seguir con los pasos que nos ha indicado la Corte?
A.G: “Por supuesto. Dado que somos los que tenemos las pruebas incontrovertibles e irrebatibles, de pleno derecho; que presentaremos el 11 de agosto. A partir de esta citada fecha, esperaremos el fallo sentencial. Esa Sala Juzgadora dirá, basamentada en la autenticidad de los documentos históricos, quién es el legítimo propietario de esa extensión territorial.
D.M: ¿Y si ellos no aceptan la decisión de la Corte, como ya lo están asomando?
A.G: Las sentencias de la Corte Internacional de Justicia son inapelables y de inmediata ejecución, conforme al artículo 60 de su Estatuto. No les quedará otra alternativa a Guyana que restituir a Venezuela lo que el Imperio inglés nos arrebató”
Tucupita, 23/05/2025
