La elección de Robert Prevost, quien asumirá el título de papa León XIV, marca un momento relevante para la Iglesia católica, indicando que la influencia de América Latina se mantiene fuerte en el Vaticano. A pesar de sus raíces estadounidenses, Prevost ha forjado una significativa conexión con Perú, donde ha vivido gran parte de su vida pastoral. Su relación con el papa Francisco desde su época en Buenos Aires sugiere que su papado seguirá una línea continua de liderazgo centrada en la realidad latinoamericana.

Los especialistas destacan que León XIV posee una comprensión clara de las necesidades de Latinoamérica, alineándose con la sensibilidad mostrada por Francisco. Este nuevo pontífice ha manifestado su compromiso en su primer discurso, dirigiéndose a la comunidad de Chiclayo en español. Su experiencia como prefecto de la congregación de obispos le proporciona una perspectiva amplia sobre los desafíos globales que enfrenta la Iglesia, así como un conocimiento profundo de las realidades que afectan a los más vulnerables.
León XIV es percibido como un líder capaz de asumir la responsabilidad de su época, enraizado en un trasfondo latinoamericano. Su interés por abordar temas sociales, incluyendo la pobreza y la migración, sugiere un papado que buscará conectarse con las comunidades en necesidad. Esto reafirma la presencia latinoamericana en el Vaticano, y promete una nueva era de atención hacia las inquietudes globales que afectan a millones de católicos en el mundo.

«América Latina sigue fuerte en el Vaticano, no cabe la menor duda”, dice el historiador chileno Marcial Sánchez,
«Prevost estaba hecho a la medida de lo que buscaba el Vaticano, un papa que tendiera puentes, trabajara con la gente y supiera gobernar. Es un gran matemático, un gran filósofo, un gran canonista, habla 7 idiomas y tiene 69 años, lo que garantiza un pontificado con espacio para continuar el camino de Francisco”, agrega Pongutá.
Sánchez complementa: «León XIV sabe de símbolos, de acercamiento a los marginados, a los migrantes, a las mujeres. Y como dije, es agustino, y San Agustín siempre decía que para poder acceder a la fe tenías que acceder a la luz de la razón, y por lo tanto estamos ante un papa que sabe perfectamente que en este mundo que estamos viviendo las emociones son importantes, pero también es importante lo racional”.

