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Este sábado 28 de septiembre de 2024, a las 9 de la mañana, la Iglesia San José de Tucupita se llenó de alegría y espiritualidad con la celebración del bautismo de varios niños, entre ellos, el pequeño Gabriel Enrique Velásquez Rojas, quien con tan solo un año de vida, dio un importante paso en su camino de fe.
El ceremonia fue presidida por el párroco Ramón Morillo, quien destacó la relevancia del papel de los padrinos en la vida de sus ahijados. En sus palabras, hizo hincapié al compromiso de los padrinos.
«El compromiso de ser padrino va más allá de regalar presentes en diciembre; es una responsabilidad de guiar y proteger a los niños en su crecimiento espiritual y personal», recordó el sacerdote parroquial.
Gabriel Enrique fue acompañado por sus padres, María de los Ángeles Rojas López y Gabriel José Velázquez Sarabia, quienes con orgullo y amor vieron a su hijo dar este significativo paso. Los padrinos del pequeño, Roselyn Maíz, Antonio Ciarcia, Inés Figueroa y Demys Martínez, también asumieron su compromiso, prometiendo estar presentes en la vida del niño y apoyarlo en su desarrollo espiritual.
La celebración contó con la presencia de familiares y amigos, quienes se unieron en oración y canto, creando un ambiente de amor y unidad. Entre los asistentes, destacaron la señora Dalia Margarita de López y la señora Rosa Musso de Ciarcia, «Rosina» quienes con su experiencia, sabiduría y fe aportaron un toque especial a la ceremonia.
El bautismo de Gabriel Enrique no solo marcó un hito en su vida, sino que también reforzó los lazos entre familiares y amigos, recordándonos que cada niño que recibe este sacramento es un nuevo miembro de la familia de Dios.


Y a las 4 de la tarde del mismo sábado se realizó la celebración «compartir» dónde con orgullo lucieron un nuevo miembro de la fe.

Con esta celebración, la comunidad católica de Tucupita se une en la promesa de cuidar y guiar a sus pequeños por el camino de la fe.

