El dolor causado por los terremotos en Venezuela también movió a Tucupita. Desde este viernes 26 de junio, iglesias, instituciones, comercios, empresas privadas, organismos de seguridad, jóvenes organizados y ciudadanos comunes comenzaron a activar centros de acopio y colectas para enviar ayuda a las familias afectadas, principalmente en La Guaira, Caracas y otras zonas golpeadas por la emergencia.
Por: Demys Martínez
Tucupita.- La respuesta se vio en varios puntos del municipio. Cáritas Tucupita, la Alcaldía de Tucupita ,la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la Superintendencia Nacional Antidrogas, la Guardia del Pueblo, Ciudad Traki, GP Technology, Farmacia Santa Bárbara, Acción Voluntaria de Hospitales, iglesias evangélicas, la Iglesia Católica, el Frente Francisco de Miranda y otros espacios se sumaron a la recolección de agua potable, alimentos, ropa en buen estado, medicinas, pañales, sábanas, toallas, productos de higiene e insumos médicos.
No todos funcionan como centros abiertos al público, pero también están ayudando. En instituciones como la Policía del estado Delta Amacuro y dependencias públicas, trabajadores y funcionarios comenzaron a recoger aportes entre ellos para llevarlos luego como una sola donación. Es decir, cada quien desde su espacio está haciendo lo suyo.
La general (B) Isabel Cáceres, articuladora del Frente Preventivo en Delta Amacuro, explicó que en la sede de la Superintendencia Nacional Antidrogas, ubicada entre las calles Mariño y Pativilca, se habilitó un centro de acopio “con mucho civismo y compromiso institucional”, junto a Seguridad Ciudadana y el Gabinete Social Ampliado.

“Aquí estamos recibiendo un granito de arena de la comunidad y de las instituciones que nos dedicamos a salvar vidas”, expresó Cáceres, al destacar que la recolección “va excelente”, con apoyo de sindicatos, comercios, comunidades e instituciones. También llamó a mantener la calma y tomar previsiones ante sismos, lluvias, árboles en riesgo e inundaciones.
Desde el sector turismo, Luz Elennis Cabrera, autoridad única de Turismo en Delta Amacuro, dijo que también están desplegados recogiendo colaboraciones “para ser enviadas hasta la capital y apoyar a nuestros hermanos”. “Todos unidos sumamos y todos somos hermanos por nuestra Venezuela”, afirmó.

Durante el recorrido por los centros de acopio se notaba algo más que bolsas y cajas. Había gente conmovida, personas preguntando qué hacía falta, voluntarios organizando ropa, jóvenes recibiendo donaciones y ciudadanos llevando lo que podían. En uno de esos puntos, un muchacho llegó en su carro con algunas cosas para donar y, cuando se le preguntó qué sentía al ayudar en medio de esta tragedia, no pudo responder: se quebró en llanto.
Ese momento resume mucho. Tucupita también tiene problemas, también tiene necesidades, también tiene familias que hacen sacrificios todos los días; pero aun así, cuando Venezuela duele, este pueblo busca la manera de tender la mano. A veces es un paquete de galletas, una sábana, una medicina, un kilo de arroz o una ropa limpia. Parece poco, pero para quien lo perdió todo, puede significar bastante.
Lo más importante de esta jornada es que la solidaridad no tuvo color. En una Venezuela, incluyendo el Delta, tantas veces dividida entre gobierno, oposición, iglesias, instituciones o sectores, en Tucupita cada quien se movió desde su lugar, sin dejar de mirar la misma causa: ayudar a los venezolanos afectados por los terremotos.
El llamado es a seguir colaborando, pero con responsabilidad. Se pide llevar ropa limpia y en buen estado, alimentos vigentes, medicinas no vencidas, agua potable, artículos de higiene, pañales, sábanas, toallas, colchonetas e insumos que realmente sirvan en una emergencia. Porque hoy no se trata de salir del paso; se trata de ayudar bien.





Tucupita salió a la calle con humanidad
En medio de tanta tristeza nacional, eso también merece contarse… Un pueblo pequeño, con sus propias dificultades económicas, decidió abrir las manos para acompañar a quienes hoy más lo necesitan.
